Batata
Hola, soy Vera, una gata carey. Eso ya lo conocen, pero me encanta decirlo.
Hoy les voy a contar de Batata. No lo conocemos personalmente, pero es nuestro amigo. Él vive con dos humanas en la ciudad de Buenos Aires. A él le gustan mucho los pedacitos de atún: atún en lata, sopa de atún, todo lo que tenga atún. También come croquetas.
Batata es un gato naranja. Le encanta jugar y es muy pícaro. Algunas veces se sube arriba de un ropero y las humanas que viven con él lo buscan y dicen:
—Batata, Batata—
pero él se queda arriba del ropero mirando cómo lo buscan.
Otras veces se sienta al lado de un florero que hay en la biblioteca, como si fuera un adorno más. Pero cuando siente el olor a atún sale corriendo hasta donde está su plato.
Cuando llueve le gusta mirar por la ventana. También mira para ver la gente que pasa por la calle, los autos, los colectivos, los perros… y adivinen: también le gusta ver las palomas.
Las humanas que viven con él pusieron redes de seguridad para que Batata no salte detrás de los pájaros.
Hace poco le mandamos un ratoncito de peluche.
A Batata le gusta jugar con el ratoncito que le mandamos. Es chiquito y color celeste. Él corre por el pasillo para agarrarlo en el aire. Es un gran cazador.
Una de las humanas que vive con él nos estuvo cuidando porque la humana que vive con nosotras se tuvo que ir por muchos días.
Cuando la humana que vive con Batata vino a cuidarnos, yo la confundí con nuestra humana. Pero después me di cuenta de que no era, entonces me escondí un ratito. Después salí.
Ella nos limpió nuestras fuentes de agua, nos puso agua fresquita, nos limpió el arenero y nos sirvió croquetas.
También jugó con nosotras y nos hizo cariño. Igual que hace con Batata.
A Batata le gusta subirse a las repisas y tirar cosas. También le gusta dormir en la cama de las humanas que viven con él.
Cuando hace frío se mete debajo de unas mantas o se hace un rollito arriba de una silla. A veces parece un almohadón naranja.
Batata es un gato naranja al que le gusta correr, saltar y dormir calentito, como a todos los gatos.
Esperemos conocerlo personalmente. Pero a los gatos no nos gusta salir de paseo, así que por ahora nos mandamos ratoncitos de peluche.



Comentarios
Publicar un comentario