¡Cómo llueve!

 Hola, soy Vera, una gata carey.

Hoy llovió todo el día, sigue lloviendo. A la mañana nos acurrucamos en la cama de la humana. En un momento ella abrió la ventana para que entre aire. En ese momento Gina y Chuela Chela Valentina se metieron debajo de la manta. Yo me fui al sillón del living, estaba medio frío, pero la humana me trajo mi mantita, que tiene un dibujo de nubes y es bien peludita como yo, y ahí me quedé dormida. Casi no se me veía.

Más tarde, Gina vino al lugar donde yo estaba a usar mi mantita, así que yo me fui a la cama de la humana, pero lejos de Chuela, porque ella se mueve mucho y me despierta.

No salimos al alfeizar porque se nos mojan las patitas y después las dejamos marcadas sobre el mueble blanco o sobre la cama, y la humana dice:

—¿De quién son esas patitas?—

A Gina no le gusta la lluvia y frunce la cara. A mí sí me gusta la lluvia. Miro por la ventana, pero acurrucada en un lugar calentito.

Más tarde, la humana nos sirvió la comida húmeda. Estaba rica y, al terminar de comer, nos dio más sueño, así que nos repartimos por lugares más mullidos de la casa.

Lo que sí hicimos hoy fue correr desde el baño hasta el sillón. Yo le doy con una patita a la Chela y después salgo corriendo. Aunque ella corre muy rápido, sus patitas no llegan a tocarme.

Y bueno, hoy nos vamos a dormir tempranito. Es un día hermoso para dormir.

Por suerte, vimos por el espacio que queda entre el piso y la puerta de entrada que nuestro vecino encontró un gato y lo dejó entrar a su casa para que no se moje. Sí, nos gusta espiar por debajo de la puerta, y nos puso contentas que un gato encuentre resguardo.

 

Comentarios

  1. Me encanta la historia

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    1. ¡Qué lindooooo! hoy te vamos a contar de Zully Catalina. Vera, Gina, Chuela Chela Valentina.

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