Donnys.
Hola, soy Donnys. Todos dicen que soy una gata bella y misteriosa, y es verdad.
Aunque vivo con dos caniches toy blancos que se llaman Nela y Alfredo, un caniche toy negro que se llama Casio, otra perra blanca y negra que se llama Dalia y otra gata gris que se llama Pupa, yo soy la reina de la casa.
Me levanto temprano y desayuno mis ricas croquetas. Si ha quedado una milanesa por ahí, seguro es para mí.
Después de desayunar, la humana que vive conmigo —que también se levanta temprano— abre las ventanas y la puerta que da al jardín. Entonces salgo, veo los primeros rayos de sol y después me subo arriba de un árbol de olivo cuyas ramas parecen hechas para mí.
Tengo más onda con el humano que vive en la casa. La humana es más fan de los perros. Ellos tienen su encanto: saltan a su alrededor, la esperan detrás de la ventana cuando sale y ladran cuando regresa.
También ando por el techo de la casa donde vivo. Pero no bajo al patio trasero: ahí está Dalia, la perra blanca y negra que me ladra y no parece muy amigable. Yo paso cerca, pero ella no puede subir al techo.
El humano es profesor de inglés y de italiano. A los perros les encanta escuchar sus clases. Ahí sí que no ladran.
Cuando termina de dar clases ellos se van, y voy yo a uno de mis lugares preferidos: el teclado de la computadora. Está siempre calentito. Por suerte nunca borré nada… o al menos el humano nunca me dijo nada.
Si hace mucho calor, me voy hasta unos estantes que están arriba y me tiro sobre la ropa que hay ahí.
Si se hace tarde y el humano no me ve, empieza a buscarme por toda la casa. Cuando termina de buscarme, yo salgo a buscar croquetas.
A veces le llevo regalitos a la humana: un cascarudo, un pajarito… pero a ella no le gustan. No nos entendemos.
También me gusta subirme arriba del lavarropa, sobre todo cuando está prendido y hace brrr. Me relaja y me duermo ahí.
Mi cara es muy particular. Tengo unos hermosos ojos verdes y mi cara es blanca y negra, pero el color negro parece un antifaz. Siempre que alguien viene a la casa dice:
—¡Qué gata tan linda!
Entonces yo me toco la cara con una de mis patitas y me voy. Me gusta que me digan así, pero más me gusta que me den pollo o milanesa.
A veces tiro cosas, pero Casio es tan inquieto que siempre le echan la culpa a él. Otras veces colaboramos: mientras la humana cocina y se va a hacer algo, yo salto hasta el plato que está arriba de la cocina, saco una milanesa y después la comemos con Casio.
Si bien en esta casa somos muchos, todos rescatados gracias a que los humanos que viven aquí tienen un gran corazón.
La paso muy bien. Sobre todo cuando saludo a Dalia desde el techo y ella salta… pero no puede alcanzarme.
Vivo en la ciudad de Córdoba. Soy prima de Vera, Gina y Chuela Chela Valentina.
Espero que algún día me vengan a visitar, así les enseño a trepar al techo.



A la Donny y a su humano,les encanta la historia.😘😉😁
ResponderEliminarQue bueno que les guste! no dejen de ver la próxima historia!! Vera, Gina y Chuela Chela Valentina.
EliminarHermosa la historia de Donny!
ResponderEliminarAy sí, un poco presumida Donnys, ella es una linda gatuna!
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