Gina: hoy me porté muy mal.


Estábamos durmiendo la siesta con nuestra humana. Yo me había acurrucado de un lado de su pierna y Vera del otro. Estábamos calentitas.

Cuando empezamos a despertarnos, Vera estaba casi arriba de la pierna de la humana, lamiéndose su pelaje como hace siempre. La humana estaba muy feliz de que estuviéramos todas juntas… pero yo la vi tan cerca de Vera que le di con mi pata delantera, muy fuerte.

Vera se despertó de golpe y salió corriendo.

No sé qué me pasó. Me dio un poco de celos al verla ahí, tan cerca de la humana… pero no estuvo bien.

La humana salió corriendo a ver si Vera estaba bien, y yo me fui al sillón, porque después de hacer eso me sentí triste. Una cosa es tirar una maceta, los almohadones o correr por la casa… pero otra muy distinta es darle un manotazo a Vera.

La humana me dijo:
—¡Gina, por qué hacés eso!

Y la verdad… no sé.

Vera se fue al almohadón azul. Yo quise acercarme, pero me gruñó y se fue.

Hoy voy a portarme mejor, porque entre hermanas nos cuidamos. A veces nos peleamos y nos corremos, pero no debemos lastimarnos.

Yo quiero mucho a Vera.

Ahora me subí al sillón donde está Vera, me acerqué despacito y me hice un bollito. Vera me miró, pestañeó… y nos quedamos las dos juntas y calentitas.


 

Comentarios

  1. Mí vida cuántos celos, Gina ese humana tiene amor para las tres, no te portes mal porque ella se pone triste. Esto te lo dice la Tía sueca...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Tía! hace un día me porto bien! besos de Vera y Chuela. Gina! tu sobrina favorita, perdón, tus sobrinas favoritas.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares