Ups, creo que Gina está en problemas.
Hola, soy Vera, una gata carey.
Hoy la humana se fue a trabajar. Las tres la esperamos detrás de la puerta y, cuando gira la llave, decimos “miau” para recibirla como nos gusta.
Yo salí un ratito al palier y, antes de que la humana cerrara la puerta, entré de nuevo. Chuelita miraba todo desde adentro.
Como estuvimos varias horas aburridas, nos trepamos al tender, pero tiramos dos toallas. Por suerte no se ensuciaron porque el piso del living está impecable.
Lo que no quedó tan impecable fue el baño. Les voy a contar, aunque es una historia bastante conocida.
La humana plantó unas semillitas de chía en una bandeja, pero se la olvidó adentro de la bañera. ¿Y quién la encontró? Gina. Gina, por supuesto.
Primero metió una pata, después la otra, después el hocico… y terminó dando vuelta la bandeja. Toda la tierra —bueno, casi toda— y algunas plantitas quedaron esparcidas por la bañera.
Chuelita y yo mirábamos desde el borde mientras Gina se acostaba arriba de la tierra. Se le pegaron algunas plantitas en el pelo.
Sus patas quedaron marcadas en el borde de la pileta y de la bañera. Las nuestras también.
Cuando la humana fue al baño dijo:
—¡Me olvidé la bandeja! ¿Quién habrá sido?
Y Gina se volvió a meter en la bañera para revolcarse otra vez. No hizo falta explicar nada más.
La humana se reía mientras juntaba la tierra y armaba nuevamente la bandeja. También le sacó a Gina las plantas y la tierra que se le habían pegado. Después pasó la aspiradora.
Ahí sí nos fuimos corriendo. Ese ruido nos asusta, pero era la única forma de limpiar toda la tierra.
Igual vimos sonreír a la humana, y eso es lindo.



Ay, esta Gina!!!! Siempre haciendo lío
ResponderEliminarAy si! soy muy curiosa! Patitas, Patitas para ustedes°
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