Gina exploradora.

Hola, soy Gina, una gata carey.

Hoy abrí la puerta del mueble que usa la humana para guardar los artículos de limpieza, nuestras piedritas, la arena que nos regaló un vecino humano que nos quiere mucho, la caja grande de plástico donde hay zapatos de verano, baldosas de repuesto... en fin, de todo un poco.

Me subí a la bolsa de arena porque a Chuela le gusta jugar a la milanesa con la tierra y la arena. Por suerte, justo cuando la bolsa se iba a caer, la humana me vio.

Salí de ahí, pero con mi patita volví a abrir la puerta y encontré unas rueditas. La humana las puso al revés y las hizo girar. Nos quedamos un montón de tiempo viendo cómo giraban.

Vera también. Nunca habíamos visto algo así.

Después, igual que hacía la humana, hicimos girar las ruedas con nuestras patitas.

Es divertido.

¡Cuántas cosas más habrá adentro de ese mueble!

Vamos a tratar de explorar más, si es que la humana no deja la puerta trabada.

Ya aprendí, como dice la humana:

—La arena no.


 

Comentarios

Entradas populares