Vera mira los goles de Messi.
Hola, soy Vera, una gata carey.
Hoy hizo mucho frío. Me la pasé casi todo el día al lado de
la estufa y, como siempre, Gina quería acostarse en el mismo lugar en el que yo
estaba. Entonces me fui arriba del módem, pero Gina me siguió. Ahora quería
subirse arriba del módem.
Yo movía la cola y Gina la quería agarrar, así que me subí a
la mesa. No estaba tan calentito como el módem o la estufa, pero me llamó la
atención que, en el celular, había veintidós humanos corriendo atrás de una
pelota.
Igual que Gina, Chuela y yo, pero nosotras somos tres. No sé
cómo serían veintidós gatos corriendo atrás de una pelota en el departamento, y
creo que la humana tampoco está preparada para eso.
Con que aparezca otro gato igual a Gina no quedaría nada en
la casa: macetas, portarretratos, adornos... todo tirado. Mejor ni lo pienso.
Aunque me gustaría que vinieran Batata, Tita, Vladimir,
Pupa, Isis, la bella Donnys, no sé si ella jugaría a la pelotita con todos,
Cata, Leo y Romeo. Con tantos gatos naranjas, ¡uy, qué lindo!
Podríamos hacer un equipo.
Vi los goles de un humano que lleva la camiseta número diez.
Hizo dos goles, como Chuela cuando mete la pelotita verde en la caja.
La humana decía:
—Messi, Messi, Messi... se lo meressi.
Ahora voy a recuperar mi lugar al lado de la estufa. Hay
lugar para las tres, pero a mí me gusta el lugar donde está Gina, y a Gina le
gusta el lugar donde estoy yo.



Comentarios
Publicar un comentario