¡¿Un rabanito en la cama?!
Hola, soy Vera, una gata carey.
La humana compró unos rabanitos. Son como pelotitas color fucsia y tienen unas hojitas y una raíz que es como una tirita, justo para que Gina la agarre.
Cuando la humana regresó de la verdulería, los lavó y los puso arriba de la mesada.
Gina pensó que eran pelotitas y los empezó a tirar. Yo los esperaba en el piso y los pateaba con mis patitas. Como la humana estaba hablando por teléfono, no nos podía decir nada.
Después de que terminó de hablar, los juntó, los lavó de nuevo y los guardó en la heladera.
Cuando llegó la noche y nos fuimos a dormir, nosotras siempre vamos primero para ocupar nuestro lugar. Cuando llegó la humana, encontró a Gina en la cama jugando con un rabanito.
—¡¿Un rabanito en la cama?! ¡¿Qué hace un rabanito en la cama?!—
Gina le dijo:
—Mmiau, mrr, miau.
Y rápido se metió debajo de las sábanas polares, como si no conociera el rabanito.
Mientras la humana llevaba el rabanito para lavarlo y volver a guardarlo en la heladera, sin querer pisó otro rabanito.
Menos mal que no se cayó.
Son lindos los rabanitos. No sé porqué son para comer si parecen pelotas con colita para jugar.



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