Nuestras orejitas.
Hola, soy Vera, una gata carey.
Hoy les quiero contar algo muy lindo que hace la humana cuando hace frío.
Cuando hace frío, las tres nos hacemos un rollito en distintos lugares de la casa.
La humana mira dónde estamos, se acerca despacito, sin hacer ruido para no asustarnos, y nos dice:
—¡Qué bonita picuchina!
Acerca su cara a nuestras orejitas y dice:
—Esa orejita está fría.
Entonces nos pone una mantita peludita y suavecita arriba nuestro y, después de un rato, vuelve. Acerca su cara a nuestras orejitas para ver si ya están calentitas.
Así nos cuida la humana. Nosotras dormimos tranquilas, sobre todo a la noche, cuando estamos pegaditas a ella.
Porque no todo es tirar macetas o almohadones, también es mimarnos.
Nosotras no nos fijamos si las orejas de la humana están frías. Escuchamos su respiración y el tono de su voz, aunque ella no dice miau, sino:
—Picuchinas, picuchinas.



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