Curiosas y educadas.馃樄馃挄

Hola, soy Gina, una gata carey.

Llegaron dos humanas a casa porque vinieron al recital de BTS. Nosotras los conocemos, pero no fuimos a verlos porque no conseguimos entradas y nos gusta escucharlos en casa.

Uno de los integrantes de la banda a veces se cambia el color del pelo, como nosotras. Bueno, no blanco y amarillo, ¡solo amarillo!

Los humanos que van a los recitales llevan pulseritas, llaveros y otras cosas hechas por ellos, y se las intercambian.

Una de las humanas nos regal贸 un llavero, pero la humana que vive con nosotras lo colg贸 en la puerta. Nosotras les regalamos nuestros pelos. No s茅 si ellas los colgar谩n en la puerta, como hicimos nosotras con el llavero.

Tambi茅n hab铆a pulseritas, pero seguro que Chuelita se comer铆a las pelotitas, as铆 que no se las pedimos.

La humana podr铆a hacer regalitos con las caras de Vera, Chuelita o la m铆a para intercambiarlos con otros gatos, o venderlos. ¡As铆 podr铆amos comprar muchos sobrecitos!

La humana que iba al recital tiene el pelo largo, largo. A m铆 me gustar铆a tenerlo as铆, pero no me crece. Entonces, la segu铆 por toda la casa, tambi茅n porque me hac铆a muchos mimos.

Cuando ella se fue a dormir, yo me fui a sus pies y la miraba, la miraba. Por suerte, no le molestaba, porque las visitas aman a las picuchinas y a los picuchinos: gatos, perros y pajaritos.

Nosotras tambi茅n amamos a los p谩jaros.

Por la noche, cuando todos dorm铆an, Vera daba una vuelta por toda la casa y se fijaba en que las visitas humanas estuvieran bien. Yo, en cambio, hac铆a una vigilancia m谩s cercana, y Chuelita se escondi贸 debajo del sill贸n.

Pero, cuando la humana de pelo largo sac贸 una caja re grande, Chuelita sali贸 y, entre las dos, empezamos a empujar la caja por todos lados.

La humana que vive con nosotras se fijaba en que no la rompi茅ramos, as铆 que no llegamos a morderla. Eso creo.

Las visitas humanas tambi茅n hicieron comida rica. ¡Ojal谩 vuelvan a visitarnos! Fue divertido saltar, meternos en sus valijas, sus zapatillas y sus ojotas.

¡Qu茅 bueno que ellas entienden que somos curiosas!

Por supuesto, no nos llevamos ninguna de sus medias ni zapatos debajo de la cama o del sill贸n. Al fin y al cabo, somos curiosas, pero educadas.



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