Gina Móvil.
Hola, soy Gina, una gata carey.
Hoy hice muchas cosas y no fue tirar macetas ni plantas.
Agarré el móvil de la humana, pero no sé cómo hace Vera para publicar las historias. Lo que sí hacemos a veces es dejar marcada la funda de los teléfonos.
Estuvimos con Chuelita mirando por la ventana. No pudimos ver las estrellas porque todavía no habían llegado hasta la ventana.
En realidad, no son las estrellas las que se mueven, sino la Tierra.
Y sí, ¡los sorprendí! Yo no tiro macetas porque sí, me gusta investigar.
Cuando la humana se va a dormir, escucha a unos humanos que hablan de la Tierra, del universo, de los animales y de muchas cosas más. Nosotras también los escuchamos porque es la hora en que cada una tiene su lugar arriba de la humana.
Así aprendí que no es que las estrellas se mueven hasta llegar a la ventana, sino que la Tierra gira y gira, como Chuelita cuando quiere morderse la cola. Solo que Chuelita no tarda veinticuatro horas en dar una vuelta como la Tierra.
¡Menos mal!
Hoy encontré el teléfono en el baño. No le dejé la marca de los dientes ni lo tiré a la bañera, pero vi que, cuando apoyaba mi patita en la pantalla, se movía. ¡Es raro eso!
También vi que en la pantalla del teléfono estaba Vera, pero eso fue todavía más raro: Vera estaba en la pantalla del teléfono y también en la puerta del baño.
A lo mejor puedo meter a Vera dentro del teléfono, pero de eso no dicen nada los documentales que ve la humana, o por lo menos yo no escuché.
Creo que viene la humana. Mejor me cuelgo de la cortina del baño, así no me ve.



Comentarios
Publicar un comentario