Mi caja nueva.

Hola, soy Vera, una gata carey.

Me regalaron una caja para mí. ¡Dijeron que era para Vera! Adentro de la caja había unas hojitas de rúcula, que compartí con Gina y Chuelita.

Ahora tenemos tres cajas. Igual, a Gina le gusta la caja donde estoy yo, a mí me gusta la caja de Gina y a Chuelita le gustan todas las cajas. Como ella cree que es chiquitita, se mete en todas y Gina y yo la dejamos. Es la más pequeña.

Las hojas estaban ricas, aunque con las más chiquititas nos pusimos a jugar. Yo escondí una debajo de la caja y Chuelita trataba de sacarla.

Mientras intentaba sacar la hoja, iba empujando la caja y la llevó hasta el centro del living.

Yo me fui a la cocina y descubrí que puedo abrir el cajón, sacar las bolsas para la basura y tirarlas al piso.

No llego a abrir el cajón del todo, solo un poquito. Después de sacar todas las bolsas, puedo enganchar con mi pata la bolsa grande de las compras. Cuando saco todo y lo dejo en el piso, me voy a dormir al almohadón peludo azul.

Ahora podemos ir de una caja a la otra. Eso es divertido, pero más divertido será cuando las tres nos pongamos a empujar las cajas con nuestras cabezas.

Gracias a nuestras cajas nuevas, no andamos husmeando entre las plantas. Creo que la humana está tranquila.

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