Vera y la otra cosita
Hola, soy Vera, una gata carey. Hoy les voy a contar de la otra cosita que salió de la caja con rejas que trajo el Hada Madrina de los Gatos. Es una bolita de pelos diminuta que siempre anda escondiéndose atrás de Gina, la cosa más grande, que es su mamá. Imagínense: con esas patitas chiquitas… toda ella es chiquita y graciosa. Y ¡ay!, la humana, maravillada. De pronto estoy comiendo tranquila, como lo hacía antes, y aparece esta pequeñita… pequeñita, pequeñita —así le dice la humana que vive con nosotras—, y se pone a comer de mi plato como si fuera la última vez. Porque es chiquita, pero ¡cómo come! Le gusta todo, hasta los cordones, que los come como si fueran tallarines. A la mañana, nuestra humana se hace unos huevos revueltos. ¿Pueden creer que la cosita come huevos revueltos? Ella tiene tres nombres: Chela, Chuela y Valentina. Chela es como un “Chuela” abreviado. Chuela es el nombre que le puso el Hada Madrina de los Gatos. Y Valentina, porque es muy valiente. Ella...

